Search

La Trampa del Pensamiento Positivo


''Estoy bien. ¡SIEMPRE estoy bien!''


Es quizás la moda espiritual más popular de los últimos tiempos:

“Piensa positivo y atraerás todo lo bueno que existe a tu vida”.

Escribo este artículo porque me parece no sólo importante sino urgente señalar las trampas que existen dentro del tan popular y ampliamente promovido pensamiento positivo. Con los avances de la tecnología y la subsecuente banalización de la sabiduría, recibimos éstas técnicas de autoayuda express en un post de instagram o cadena de whatsapp como si fuese proverbio de galletita de fortuna china, pensando que en ellas también viene incluido el mapa de instrucciones completo para saber utilizarlas.

A continuación desglosaré unas cuantas realidades que hacen de esta mentalidad algo contraproducente para quien la utiliza sin comprender sus implicaciones:

1. Tu Mente consciente es probablemente solo el 5% de tu psiquismo total.

¡Sorpresa! Eres MUCHO más de lo que piensas, literalmente.


¿Qué quiere decir esto? Que lo que eres capaz de controlar conscientemente con tu pensamiento es solo una pequeña fracción de toda la programación neurobiológica que llevas dentro. Aquellos que estudian la mente en universidades y laboratorios se han dado cuenta que la mayoría de nuestros procesos mentales son en realidad subconscientes; es decir, que actúan de forma “autónoma” pasando desapercibidos muchas veces por nuestra mente consciente.

Eso quiere decir que por más que pienses conscientemente que “si, es posible encontrar la mujer ideal”, hay una posibilidad de que subconscientemente ya tu cerebro haya creado un condicionamiento de años y años que en vez de ir en armonía con tu pensamiento, quizás más bien vaya por los lares de: “las mujeres no son de fiar, hay que tenerles cuidado, siempre abandonan y hacen daño''.

¿A quién crees que va a hacer caso la mente? ¿Al 5% instalado hace dos semanas o al 95% que lleva fortaleciéndose con ejercicio diario los últimos 15 años? Lo que quiero decir es que a veces, la gran mayoría de las veces, pensar positivo no es suficiente para realmente revertir nuestros patrones de pensamiento subconscientes. No te sorprendas cuando termines atrayendo justo lo contrario de lo que has estado enfocando en mantras y oraciones.

2. Pensar de forma positiva en situaciones de crisis puede impedirnos de accesar valiosas lecciones.

Te despiden del trabajo porque los últimos 6 meses no has dado mayores aportes, has tenido 6 ausencias injustificadas y te la pasabas usando el celular (y no para hacer redes sociales). Siguiendo la corriente del positive thinking dices:


“Está bien, todo pasa por algo. Sólo hay que salir a buscar otro trabajo. Me enfoco en lo positivo y confío en que afuera habrá algo para mi”.


Mientras esta actitud es indudablemente valiosa, sobre todo en tiempos de crisis, es importante ser consciente de no caer en positivismo como mecanismo de defensa para reprimir una verdad incómoda sobre nosotros que se nos está poniendo en frente.


Cuando una verdad incómoda se nos pone enfrente, como la de que hemos fracasado en algo, suele darse una valiosa oportunidad para ser curiosos y sobre todo, sinceros con nosotros mismos. Se llama shadow work. Y no, no es nada oscuro ni esotérico; es un concepto de la psicología clásica de Carl Jung que nos invita a, primero que todo, aceptar nuestra parte menos ‘bonita o ideal’ sin tener que pintarla positivamente, y posteriormente, buscar la forma de trabajar en ella.

Es probable que en ese momento de crisis, tu cerebro te empiece a decir: ¿Qué ocurrió aquí? ¿Qué hubo de distinto en estos últimos 6 meses? O simplemente hey, “¿qué hice mal?” Preguntas curiosas que podrían llevarte a un nuevo hallazgo.


Pero recuerdas ese post pseudoespiritual que viste hace 2 días y por moda psicológica, lo que terminas haciendo es señalar esa curiosidad y leve negativismo como dañino y peligroso ya que no suena positiva’’. En cambio, intentamos programarnos positivamente con algo así como: “No, hay que mantenerse positivo, darse el realce que uno se merece y afrontar esto con buena cara. Yo valgo mucho, ellos no saben verlo”.


Lo que ocurrre entonces es que lo que era una oportunidad grande de introspección se convirtió en un velo más, una piedra más en tu zapato hacia el camino del auto-descubrimiento.

Cuando el subconsciente te está pidiendo que trabajes en tí mismo, no lo apabulles nada más con psicología positiva. Además, por ley natural de la psicología y de la física, tarde o temprano saldrá a flote, y quizás no en el momento más oportuno de tu vida.

3. Pensar positivo naturalmente invita al pensamiento negativo.

Como muchas cosas en esta vida, ésta es una paradoja muy simple, sin embargo un poco difícil de entender a veces. ¿Recuerdas como te hacía sentir cuando felicitaban con creces a otra persona en tu salón? Quizás no te hizo sentir muy positivo sobre ti mismo. Y es que para que exista un positivo en algún lado, tiene que haber negativos para añadir contexto, naturalmente.

Nop. No hay de otra.

Los pensamientos positivos o negativos forman parte de la mente consciente, constantemente juzgando y buscando determinar qué es correcto y qué no. ¿Qué pasa con esto? Que al identificar algo como positivo, luego una pregunta como “¿qué hice mal?” es vista como negativa, por ende indeseable y dañina. Entonces termina ocurriendo lo que vimos en el ejemplo arriba. ‘No te concentres en lo malo, porque terminarás atrayéndolo’, te aconsejan por ahí. Ignóralo y terminarás perpetuándolo, te advierto yo. Si estás constantemente pensando que la vida es sólo positivo y que sólo lo positivo es lo bueno (un error fundamental) terminamos proyectando una imagen poco real de la vida que puede a veces contraatacar bastante fuerte. ¿Qué vas a hacer cuando inevitablemente la vida te muestre su cara más amarga? Existe una probabilidad de que sufras el lado ‘negativo’ de la vida doblemente, precisamente porque has estado huyéndole todo el tiempo al punto con el cual no has aprendido a ver como lidiar.

4. La mente que sólo juzga, ya sea de forma positiva o negativa, inhibe la creatividad y espontaneidad real del cerebro.

A veces no pareciera, por la calidad de conversaciones y noticias que tenemos alrededor; pero lo cierto es que existe más allá en esta vida que juzgar y pensar positivo o negativo. Se llama OBSERVAR. Cuando tenemos el juicio del positivo y el negativo excesivamente desarrollado, existen solo dos avenidas que podemos explorar. En cambio, cuando desarrollamos la virtud de observar sin juzgar, de pronto las ideas y posibilidades pueden venir de cualquier ángulo pues no están siendo filtradas por ese vicioso canal binario. El arte de la observación invita a la curiosidad, la cual usualmente se manifiesta en forma de preguntas. Si estás practicando un nuevo tiro de golf que no logras dominar y lo que te dices es “no puedo creer como después de 3 años sigues siendo una basura en este tiro largo”, podrías estar matando toda una serie de posibilidades curiosas como “¿qué movimiento estoy haciendo a la hora de ejecutar el tiro? ¿Cómo puedo adaptar mi postura de mejor manera? ¿Qué hacen los demás para sacarlo bien?”. Y no se crean, pasa igual con aquel que triunfa y lo hace bien. Si toma su trabajo por dado y no se abre a la curiosidad de mejorar, tarde o temprano será vencido o superado. Otra trampa del pensamiento positivo es que puede atarnos excesivamente a una visión dogmática sobre “lo que es correcto”. Y déjame decirte algo: La mayoría de la gente que ha logrado cosas importantes y valiosas en este mundo, le ha importado tres pepinos lo que para su época era considerado “correcto”.

“No te dejes engañar, no te dejes programar. Crece ideas propias” dice un sabio en una canción de por ahí. Pensar positivo o negativo está trillado. Para crecer ideas propias, es útil el ejercicio de ver por sobre la dualidad. Hay que primero aprender a OBSERVAR y quizás probar con cosas como el pensamiento lateral.

Habiendo dicho todo esto, debo también declarar lo siguiente. AMO la filosofía del bienestar que brinda el pensamiento positivo. Más que eso, amo una vida que de buenas acciones desemboca en un sentimiento general positivo sobre las cosas. ¡Qué rico es poder ver el lado bueno de las cosas y ver con oportunismo las situaciones más desafiantes a nuestro alrededor!

Pero para disfrutar de esta técnica, es importante estar letrado en sus fundamentos e implicaciones naturales. La mayoría de frases instantáneas que lees sobre pensamiento positivo son de personas que han practicado esta metodología por AÑOS, no por dos semanas. Y la tarea de descubrir sus verdades no nos la pueden hacer. Tenemos que hacerla nosotros mismos. Para quienes no estamos 100% entrenados, como la mayoría de nosotros, los puntos que señalo arriba pueden ser provechosos para seguir evolucionando en este aspecto.

Me gustaría saber sus comentarios sobre el pensamiento positivo. ¡Compartan!

11 views0 comments